Wine es un programa que permite que aplicaciones hechas para Windows funcionen perfectamente en Linux.
La ventaja de Wine respecto a un Emulador o Sistema Virtual es que no necesita de memoria extra para funcionar.
Wine se creo en 1993 para soportar Windows en Linux. La última versión me ha gustado por lo fácil que es.
Usando Synaptic lo he descargado e instalado en menos de un minuto. Y ahora puedo añadirle algunas aplicaciones para Windows que todavía me gustan y no encuentro alternativas mejores en Linux. Hay que decir que son pocas.
Recomiendo que después de instalar Wine vayas a configuración y pongas Windows XP en vez de 2000 que viene por defecto. Si quisieras podrías poner Windows Vista, pero no creo que le interese a nadie.
También es curioso observar la estructura de Wine. Dentro de tu carpeta de usuario crea una carpeta oculta llamada .Wine (las carpetas y archivos ocultos en Linux llevan un punto antes de su nombre, aunque las podeis ver pulsando Ctrl +h).
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